lunes, septiembre 08, 2003

TODO O NADA
La Universidad de Salamanca, cuya fama trasciende los límites de España, tiene dos figuras emblemáticas: Fray Luis de León y Miguel de Unamuno. Éste es sin dudas un caso especial. Unamuno era la originalidad en persona. Fue novelista, ensayista, dramaturgo, poeta, profesor de griego, latín, filósofo; fue Unamuno. Una personalidad que en su tiempo excedía su obra, y esto es mucho decir para quien ha dejado algunas de las mejores páginas de la literatura y la filosofía española.
Unamuno era vasco, pero sobre todo provenía del país de la desmesura y del culto al yo; y eso lo hace hermano de otro gran desmesurado y ególatra: Sarmiento. Pilar de aquella Generación del 98 que se propuso pensar una nueva nación y recuperar la dignidad perdida. "Quijotesco" lo definió acertadamente su amigo Machado; "energúmeno español" lo caracterizó su examigo Ortega y Gasset.
Energúmeno, arbitrario, excéntrico, singular, estrafalario, y más era don Miguel. Un hombre que no usaba corbata, que le encantaba dormir, que no dejaba hablar a nadie, que denostaba a un mito tan hispano como el Don Juan, que se atrevió a decir que el Quijote sonaba mejor en inglés que en español no podía pasar inadvertido para su época. En aquellos años agitados anteriores a la guerra civil, padeció varios destierros por sus opiniones realmente insólitas y poco prudentes. Como cuando dijo de Primo de Rivera que era "un putañero, un borracho". Terminó nuevamente exiliado en París.
Si hay algo que proliferan de Unamuno son las anécdotas que lo pintan mucho mejor que las descripciones. Cuando la República Española se va extinguiendo, Unamuno, que había sido uno de sus pilares, se vuelve un crítico feroz del rumbo que había tomado el gobierno. Trata de loco al presidente y le pide que se suicide. Así, como siempre, Unamuno no se andaba con chiquitas.
Cuando Salamanca ya pertenecía a los franquistas y Unamuno era otra vez rector de la universidad, se realizó el acto del Día de la Raza, asistieron generales, eclesiásticos y profesores que apañaban al régimen. Unamuno permanecía sentado y se había propuesto no hablar.
Sobre el final del acto el general Millán Astray, uno de los lugartenientes de Franco, junto a su guardia se atrevió a vivar a la muerte, a decir que había que matar a todos los liberales, los vascos, los catalanes, los intelectuales y... Unamuno no se aguantó, con su vozarrón calló al general, después lo trató de criminal, de imbécil, y...no paró por varios minutos hasta echarlos del lugar porque "un grupo de asnos (estaba la esposa de Franco, creo) como ustedes poco pueden hacer en este templo de la inteligencia". Dicho esto se fue a dormir, al otro día no sólo ya no era más rector en Salamanca, sino que tenía arresto domiciliario.
Denostado por igual por la derecha triunfante y la izquierda derrotada, Unamuno se quedó solo por pensar y decir lo que su íntima convicción le dictaba, sin reparar en conveniencias. A todo o nada, a lo Unamuno. Murió el 31 de diciembre de 1936 en su casa, rodeado de pajaritas de papel que él mismo construía.

miércoles, septiembre 03, 2003

COMPROMISO
Entre las diversas acepciones de la palabra "compromiso" figura una fuertemente vinculada a la literatura. "Literatura comprometida " es la frase dichosa. La pregunta que sigue es ¿comprometida con qué o con quién?. La respuesta no es clara ni fácil, pero a grandes rasgos podemos decir, comprometida con lo social. Sin embargo los dilemas no terminan allí, ¿comprometida con la política, con los grupos económicos, con grupos de poder, con una clase social, con determinados sectores de la sociedad? Los interrogantes se multiplican.
Muchas obras literarias de la primera mitad del siglo XX en América Latina, son obras de denuncia de determinadas condiciones sociales. "La vorágine" de J.E. Rivera explora el mundo de los obreros del caucho en la selva. "Los de abajo" de M. Azuela contiene una fuerte crítica a la Revolución Mexicana.
Los ejemplos abundan. Todavía se vivía la euforia de la Revolución Rusa que hacía que los autores latinoamericanos prestaran mucha atención a la situación sociopolítica de sus países.
Después de la mano de Stalin, llegó el "Realismo Socialista" del que han sobrevivido muy pocas obras. Desde cierto punto de vista, este movimiento practicaba una literatura comprometida, con el politburó soviético, pero comprometida al fin.
Me animo a decir que quien prendió la mecha de una literatura comprometida, de izquierda, en Argentina, fue Sartre. Compromiso con una idea de cambio social. Esto fue alrededor de la década del 60 y mitad de los 70. En esa época muchos escritorzuelos enarbolaban la bandera de una literatura combativa, comprometida y descalificaban a aquellos que no practicaban este tipo de orientación.
En el fondo la orientación obviaba el debate de lo estético para centrarse en lo ético. Y aquí viene una serie de nuevas interrogaciones: ¿puede la literatura que es fundamentalmente ficción ser comprometida? ¿hay temáticas literarias a priori más comprometidas que otras? La respuesta para estas dos preguntas es NO.
Porque lo esencial de una obra literaria no es sólo qué dice, sino cómo está hecha. En otras palabras, en el arte lo estético debe correr parejo con lo ético. El único compromiso del escritor debe ser escribir cada día mejor. Si escribe sobre temas sociales, que lo siga haciendo y si escribe novelas o cuentos de ciencia ficción también. Porque muchas piezas teatrales, poemas, novelas no han perdurado por lo que dicen, sino por su calidad literaria, es decir cómo dicen aquello que dicen.
El eje del compromiso no pasa por la literatura (o el arte en general), sino por la persona concreta del escritor. Es el escritor el que se compromete ante determinadas situaciones históricas de su tiempo. Eso es lo que hicieron Rodolfo Walsh y Haroldo Conti, lo que hizo Cortázar, lo que hace García Marquez; y aquello que escriben o escribieron es producto de su talento, no de su compromiso.
Cierta vez un escritor pequeño se jactaba ante Humberto Costantini de ser un artista comprometido; y Costantini (otro gran escritor ignorado), que hacía gala de un humor "de perros", le dijo:--Así que estás comprometido. ¿Y por qué no te casás? Se vive mucho más tranquilo.

HOTELES y ESCRITORES

      Los hoteles son lugares efímeros en nuestra experiencia. Están hechos para la circulación, para el paso rápido, son una especie de...