martes, mayo 20, 2008

EL EXILIO ARGENTINO



Todo un país puede convertirse, en un momento dado, en apenas un puñado de arena que se va entre los dedos. Así, el exilio es una máquina de moler; reduce un lugar a puñados de polvo que solamente adquieren algún peso en la palma abierta de la nostalgia. En el centro de ese desarraigo habita la transitoriedad, esa existencia escindida que se debate entre el estar aquí y el ser allá”, dice en su introducción a un libro sobre el exilio, el exiliado poeta Jorge Boccanera.

La historia del exilio en la Argentina es muy semejante a la de otros países latinoamericanos, atraviesa como con un hierro candente la columna vertebral de nuestra cultura. Debido a la magnitud del horror y a las innumerables víctimas del proceso, tendemos a identificar a los exiliados con aquellos que debieron huir del país en la década del 70; sin embargo desde la génesis misma del país, el destierro ha marcado las vidas de muchos escritores y las letras de esta nación.

La denominada generación del 37 que incluye a escritores fundantes de nuestra literatura como Echeverría, Sarmiento, Gutiérrez construyeron gran parte de su obra en el exilio. Uno de esos integrantes es José Mármol, el autor de Amalia. Mármol escribió Cantos del peregrino en Montevideo, como casi todos sus escritos el blanco de su crítica fue Rosas: Su amante madre le robó la muerte;/ a su tierra natal, la tiranía;/ y del mundo también la hipocresía/ robó su amor y su temprana muerte.

Y si de Rosas hablamos no podemos dejar de mencionar la excelente novela de Andrés Rivera, El farmer, en ella el viejo Rosas exiliado en Southampton recuerda su pasado y sufre el exilio: Nieva en el reino de Gran Bretaña.[...] Y yo, hoy, 27 de diciembre de 1871, me senté, con mis 78 años, cerca del brasero, y removí los carbones encendidos del brasero, y pregunté a ningún espejo: ¿sabe alguien qué es el destierro? ¿Sabe alguien cuántos son veinte años de destierro?

En Bueno como el pan, un cuento de Antonio Di Benedetto, el protagonista suma al dolor del destierro las penurias que pasa su familia que se ha quedado en el país. Al prepararse para responder una carta a su hija piensa: Le hará notar a su hija que no se separó del hogar por su voluntad, que[...]era una persona honesta y los años de destierro han moderado su carácter y acortado sus bríos, desplantes, arrogancias y actos irreflexivos.

El secuestro por un grupo de tareascuando el protagonista del cuento En la noche de Humberto Costantini, llega a su casa--,es revivido desde los sueños reiterados de un hombre que despierta sobresaltado, ...Mira a su alrededor. Después de un rato, con mano insegura enciende un cigarrillo. Tal vez esta semana llegue carta de ellos, se dice (sin pronunciar tampoco ahora el nombre de sus hijos) mientras expulsa lentamente el humo. Y el humo asciende lentamente hacia el techo encalado de una piecita de Colonia Anzures, en México, a nueve mil kilómetros de Buenos Aires.

Aunque tengan la identidad de personajes, aunque sean literatura, también ellos son una tierra peregrina.

lunes, mayo 12, 2008

EL EXILIO MÁS LARGO


A casi cincuenta años de la Revolución cubana uno sigue simpatizando por los muchos logros que ha tenido la revolución, sigue simpatizando porque la calaña de sus enemigos hace que uno inmediatamente la apoye; pero todo esto choca con la íntima convicción de que la libertad es sagrada y que las sociedades deben construirse con la mayoría de las voces. ...Uno que siempre habla, mientras los demás siempre escuchan. Basta un rasgo así para caracterizar un régimen político. Así resume el monopolio fidelino de la voz en su libro de poemas, dedicado a la isla, el español Jorge Riechmann.

Tensión que todos los que deseamos una vía alternativa a este mundo tan desigual e injusto experimentamos entre el debe y el haber de la Revolución cubana. Y en la lista del debe no hay dudas que están una serie de talentosos escritores que iniciaron el amargo camino del exilio; algunos todavía sueñan con volver, otros ya la muerte les ha clausurado ese sueño.

Yo sueño que regreso/ un día cualquiera/ to the pleasure of letting/ la tierra correr entre mis dedos/ Yo vivo en permanente exilio/ cuando sueño/ I can only speak in the tongue of desire/ Yo sólo puedo hablar la lengua del deseo/ When I dream/ your stretched body is my island/ esperándome... dice la voz del poema de Sara Rosell, una cubana exiliada en Estados Unidos, a la que inevitablemente las dos lenguas ya se confunden.


Si hay un escritor símbolo de esta tensión ambivalente de la Revolución cubana es Heberto Padilla, él dividió las aguas entre escritores en aquella literatura latinoamericana que vivía el boom con lo que se conoció como el caso Padilla. Fuera de juego fue el libro que desató el vendaval, allí podían leerse poemas como este que dan cuenta de la vida en la isla por aquellos tiempos (1968): No pierdas tiempo enterrando joyas en las paredes/(las van a descubrir de cualquier modo)./ No te pongas a guardar escrituras en los sótanos/ (las localizarán después los milicianos)./ Ten desconfianza de la mejor criada./No le entregues las llaves al chofer, no le confíes/la perra al jardinero./No te ilusiones con las noticias de onda corta.

Raúl Rivero, resistente poeta y periodista, hostigado por el gobierno por marcar sus desacuerdos, ha soportado varios periodos de cárcel. Agradezco también a ustedes que saquearon mis versos/ y luego me detractaron en tontas reuniones literarias/ trataron de borrar mi nombre o de olvidarlo/ pero, gracias/ porque de la esencia del odio del poeta mediocre/ los verdaderos poetas escriben la alegría/ del acto amoroso que es siempre un buen poema.

Se llama Patria porque nació el mismo año de la Revolución, y escribe, da vueltas para no escribir lo que tiene que escribir, y dice Abre los ojos a la manera de las mujeres que habitan las islas. Está todavía desnuda, acostada en la arena, el mar alrededor de ella acariciando su piel afiebrada. La han obligado a volver a su isla. Esa isla que queriendo construir el paraíso, ha creado el infierno. Así comienza La nada cotidiana, la novela que consagró, ya en el exilio, a Zoé Valdés.

HOTELES y ESCRITORES

      Los hoteles son lugares efímeros en nuestra experiencia. Están hechos para la circulación, para el paso rápido, son una especie de...