TRES VECES MUERTO
El Siglo XX cobijó enormes tiranías, dictadores y regímenes totalitarios que castigaron a quienes pensaban diferente. Entre las víctimas más notorias estuvieron los artistas (actores, actrices, cantantes) y los hombres y mujeres de letras. El destino de estas víctimas fue el ostracismo, el destierro, la tortura, la cárcel y la muerte.
En un hipotético ejercicio de pensamiento, hoy—atravesando la segunda década de este siglo--, es posible aventurar que si se repitieran estos sistemas intolerantes, las escritoras y escritores no serían uno de los principales grupos atacados ya que su incidencia en el mundo actual es muy diferente a la de hace medio siglo. En el presente son periodistas, presentadores de televisión, influencers los que conforman el grupo de mayor riesgo para un gobierno autoritario. Influyen en la gente mucho más que diez escritores juntos.
Lejos estamos de los tiempos de Sócrates, cuando el filósofo fue ejecutado por criticar diversos aspectos de la sociedad ateniense y sus gobernantes. Otro filósofo ostenta el curioso dato de ser condenado a muerte tres veces por diferentes emperadores de Roma.
Lucio Anneo Séneca había nacido en Córdoba, en Hispania, la provincia más occidental del imperio y llegó a ser el filósofo más importante de Roma. Calígula quizás envidioso de la extraordinaria popularidad de Séneca, lo condenó; pero algunas amistades influyentes lograron salvarlo. Luego, el emperador Claudio lo sentenció a muerte; otra vez se salvó aunque fue desterrado por largo tiempo a Córcega.Con Nerón, de quien fue preceptor, el filósofo llegó a la cima de su poder e influencia como consejero del emperador. Lentamente fue perdiendo protagonismo y se retiró a su finca en las afueras de Roma. Hasta allí llegó en el año 65 d. C. la guardia pretoriana para hacerle saber la sentencia por conspirar contra Nerón. Séneca interpuso su voluntad de quitarse él mismo la vida. Se cortó las venas y esperó tranquilamente la muerte rodeado de familiares y amigos. Según cuenta Tácito, tuvo que ingerir veneno porque la muerte no llegaba; pero tampoco esto fue suficiente, así que fue llevado a una bañera con agua caliente y sales que terminaron asfixiándolo debido a su asma crónica.
Un simple filósofo… y tres emperadores atemorizados.



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