COFRES
Un libro no es solo un objeto entre los objetos, ni únicamente un artefacto estético, también es un cofre que sirve para guardar virutas de tiempo, huellas de fantasmas, gestos efímeros… Recorrer nuestros libros en busca de información, de una frase, de un cuento o un personaje puede depararnos gratas sorpresas y hallazgos sorprendentes. A veces en los textos viejos que compramos por ahí llama la atención las anotaciones, los subrayados que alguien hizo en algunas de sus páginas. En las marcas indelebles de tinta o de lápiz podemos avizorar (a la manera de un grafólogo improvisado) las tensiones de la mano anónima que anotó el concepto general del párrafo, las impresiones sobre el pasaje destacado; y así imaginar cuáles eran sus preferencias al leer ese libro. Nos sucede igual con nuestros ejemplares, pasados los años, a veces leemos nuestras marcas y las reconocemos y hasta podemos reconstruir en la memoria el momento en que las hicimos; pero otras veces nuestras propias hu...



