martes, abril 27, 2004

FESTEJO
Me salgo de la línea editorial para festejar el crecimiento de lectores de este blog, así que pagaré un asado al o la visitante Nº 1000.Eso sí, tiene que traer el vino.

lunes, abril 26, 2004

POESÍA ORAL
La poesía tradicional en todas sus formas sigue perviviendo en la vida de los pueblos. Quisiera destacar la fuerza que aún hoy tiene el villancico y también, por nuestro desconocimiento, la importancia de la poesía oral africana para la vida de la propia comunidad.

El villancico nace de la evolución que tuvo una composición de carácter árabe-andaluz a lo largo de los siglos XII y XIV llevó a la aparición de estos poemas estróficos que tuvieron un gran uso en la Edad Media en las zonas rurales españolas (de ahí viene el nombre, del canto del villano), y cuyos primeros testimonios escritos no aparecieron hasta el siglo XV.

Esta composición, en principio fue popular y anónima, y en muchos casos todavía se sigue cultivando en diferentes lugares. Por su carácter oral tienen oraciones breves, sencillas, y con gran importancia a las repeticiones dentro del poema. Los temas más tratados solían ser canciones masculinas o femeninas, temas eróticos, de caza, de belleza femenina, niñas enamoradas, tormentos amorosos, citas, alba, ausencia, mujeres morenas, monjas, fiestas, malmaridadas, amor de fraile o las serranillas.

Con el tiempo el villancico se acerca más a la religión y hacia el siglo XVI se lo utilizará en festejos religiosos, es aún viva la tradición oral de villancicos navideños.

Hablar de poesía oral africana es harto complejo y difícil su caracterización unitaria debido a la multiplicidad de culturas que pueblan el continente. La poesía tradicional de África tiene como eje de inspiración la vida cotidiana y las fuerzas superiores que rigen el mundo, la naturaleza, los animales y al hombre.

Adentrarse en la poesía anónima de África es una experiencia extraordinaria. Por ejemplo el poema "Llora mi corazón", perteneciente a los Kabilia, grupo étnico del este argelino y de lengua beréber, es una pieza poética de gran sencillez, pero de una gran sutileza: "Llora mi corazón, lo abruman males múltiples/tijeras lo cortan:/fiebres, dolores, mal en el costado./ Llora mi corazón, está extraviado/por la muchacha esbelta como una palmera,/cuyos cabellos caen sobre su espalda./ Pero tendré pronto mi revancha /y la sorprenderé./Entonces, cara a cara, nos reconoceremos".

La tentación de citar diferentes escritos poéticos de los pueblos africanos es grande, termino con este poema Zulú, que es un pueblo de África del Sur, y uno de los pueblos más difíciles de dominar por los europeos. "El cuerpo muere, el alma sigue joven/ el alimento servido desgasta la vasija/ningún leño conserva su corteza cuando envejece/ningún amante está tranquilo,/mientras llora su rival".

Otro género muy labrado por los pueblos africanos es el proverbio. Los proverbios son pequeñas cápsulas condensadas de sabiduría ancestral trasmitidas oralmente. Muchos de ellos son utilizados en la vida práctica y con una intención didáctica. Vayan algunos como ejemplo: "Cuando no hay ancianos, el pueblo se echa a perder"; "el agua del río corre sin oír al hombre que tiene sed"; "la mujer es un agua fresca que mata, un agua poco profunda que ahoga". (Aclaro, no soy misógino, por favor, son sólo ejemplos.)

Poesía oral que en nuestra letrada vida cotidiana trae un aire fresco de cuando la palabra vagaba libremente entre los hombres.

lunes, abril 19, 2004

LOS JUGLARES
De la poesía oral griega saltamos a la Edad Media, Roma es letrada fundamentalmente y sus aportes orales han sido menos significativos en el mundo de las letras.

Hay en la Edad Media una figura central, el trovador, también llamado juglar, especie de cantor popular y artista circense, ya que era frecuente que en cada presentación realizara malabares, pruebas de equilibrio que atraían al público; pero todos esperaban esos poemas que en la España cristiana les traían noticias de la guerra, poemas que les recordaban un pasado reciente y heroico, que hablaban de grandezas y bajezas de reyes y príncipes, de seducciones, traiciones y lealtades de reinas y princesas.

Los juglares dominan unas composiciones extensas que recitan durante varios días en la plaza del pueblo, composiciones que cada atardecer, después de la labranza, atraen al auditorio deseoso de escuchar cómo continúa la historia. Son los Cantares de Gesta, cantares de guerra, como el "Cantar de Mío Cid", el primer poema épico castellano que conocemos completo.

Poema que comienza con el destierro, el héroe es expulsado por el rey y la escena es trágica:" De sus ojos tan fuertemente llorando/giraba la cabeza y los estaba mirando./Vio puertas abiertas, muebles sin candados/..." Seguramente aquí el juglar mostraría todas sus dotes actorales para transmitir el texto a los oyentes y así tenerlos cautivo de sus palabras por el resto de la función.

También los juglares, andando el tiempo, comienzan a cantar unos poemas más cortos, más sencillos, que hablan de lo que pasa en la guerra contra el infiel, de amores, de odios, de vida y de muerte. Esas humildes construcciones son lo más perdurable de la poesía española oral, son los romances.

Romances que llegan hasta la actualidad y que en la época de la conquista pasaron al nuevo mundo y se adaptaron a él, se modificaron y se crearon nuevos con temática americana.

Citar estas joyas de la poesía universal sería interminable, pero no resisto la tentación y ahí van algunos versos añejos para saborearlos como un buen vino: "Amenábar, Amenábar/moro de la morería/ el día que tú naciste/grandes señales había..."; composición en la que se mezclan rasgos árabes y cristianos. O este otro "¿Quién hubiera tal ventura/sobre las aguas del mar,/como hubo el infante Arnaldos/la mañana de San Juan!"

Con ellos nace la poesía en nuestra lengua, y así lo describe el poeta Pedro Salinas. " el habla primitiva de Castilla se descubre un nuevo uso, algo más que decirse las cosas caseras y campesinas. Este nuevo uso tan nuevo, tan misterioso es el canto. Van por las tierras unos hombres que al son de una música lanzan al aire los poemas. Y las gentes del burgo y de la gleba oyen asombradamente que aquellas mismas palabras que ellos se intercambian para las cosas de su vivir humilde, se transfiguran y dicen ahora cosas inauditas que despiertan en los oyentes secretas resonancias. Es que se ha encontrado el idioma con la poesía".

Juglares de las Cantigas de amigo, de Alfonso X.

lunes, abril 12, 2004

Y EN EL PRINCIPIO...LA POESÍA.
"Canta, oh Diosa, la cólera funesta de Aquiles, hijo de Peleo..." Con estos versos se inicia el primer poema de la antigüedad que ha llegado hasta nosotros, la "Ilíada" es una vasta obra en verso que habla de la guerra, de sus crueldades, de las pasiones humanas, de las bajezas y grandezas de los hombres. Atribuida a un poeta ciego llamado Homero, quien no la inventó, ya que para la mayoría esta obra es la unión de fragmentos de diferentes historias tradicionales, que el poeta ordenó y dio coherencia hace quizás unos 3000 años.

A Homero se le atribuye también otro gran monumento poético "La Odisea", el poema que narra las peripecias de Ulises, también llamado Odiseo, en el retorno a su tierra, viaje que durará diez fatigosos años, y en el que están incluidos muchos cuentos y leyendas de los pueblos del mediterráneo y de los griegos de tierra adentro.

¡Qué misterio el del arte! En todo este tiempo se han erigido y derrumbado poderosos imperios, han caído reyes cuyo poder era casi infinito, se han levantado obras ciclópeas de las que apenas quedan noticias, orgullosas ciudades se han deshojado como un jardín marchito, todo eso y más...y sin embargo los poemas homéricos, humilditos ellos, permanecen como un viento que nos trae los aromas del pasado que nos cuesta imaginar de tan lejano.

Estos poemas fueron orales durante siglos, se los recitaba ante el pueblo, los nobles, los reyes, en varias jornadas debido a la extensión de los mismos. Estos poetas, especie de cantores populares eran los rapsodas, quienes dominaban determinadas técnicas para poder relatar y recordar durante varios días más de diez mil versos.

Algunos versos son memorables: "Como las generaciones de las hojas, así las de los hombres", un guerrero que venía enojado y dispuesto a matar, marcha según Homero "semejante a la noche", las citas pueden ser numerosas. La poesía oral se modifica, circula, llega a todas partes y se torna una necesidad para la vida de los pueblos.

En los banquetes griegos, después de saciar el hambre y escanciar el vino aguado (en Grecia no se tomaba puro) se relataban historias satíricas, contrapuntos entre uno y otro comensal, comparaciones, adivinanzas y unas minúsculas historias de animales puestas en verso, historias que hablaban de zorros astutos y leones feroces, de víboras traicioneras y de monos ridículos; sí, eran las fábulas que también nacieron orales y fueron aprendidas y usadas por todos.

Tan habituados estamos a la letra impresa, a la lectura de poemas que nos resulta difícil imaginar un mundo donde no la hubo, salvo siglos después. Cuesta pensar que hubo unos hombres solitarios, seguramente de exiguo equipaje, yendo y viniendo por toda Grecia, de aldea en aldea, de ciudad en ciudad, con la sola fortuna de miles de versos brincando en la memoria. Versos que contaban hazañas singulares, epopeyas y cuando salían dejaban al labriego, al comerciante, al rey transformados, diferentes, aunque sea por el tiempo que durara el raro encantamiento de las palabras.

Ingres: "La apoteosis de Homero".(periodo Neoclásico).

martes, abril 06, 2004

ARCO IRIS

En el principio fue la poesía, y la poesía se hizo palabra y habitó entre nosotros. En ese arco iris vital que es nuestra vida, la poesía la recorre como una minúscula gota deslizándose por ese tobogán de colores. Está presente aunque confesemos que contadas veces leímos un poema.Presente al final ya que siempre habrá algún epitafio escrito o no escrito pero que perdura en la memoria de alguna persona querida. Presente al comienzo, claro, el comienzo es más dulce.

Está ligado a las voces de una madre, de las tías, abuelas o hermanas. Tiene que ver con nuestra puerta de entrada al sueño; esas pequeñas melodías, las canciones de cuna, son el primer contacto con el misterio de la poesía. Pequeñas joyas transmitidas de boca en boca a lo largo de generaciones, se graban en nuestra memoria con una impronta de fuego. "Arrorró mi niño/arrorró mi sol/arrorró pedazo/ de mi corazón", quién no la recuerda y la repite.

Las nanas son numerosísimas en todo el mundo hispánico. Hay algunas muy bellas como esta de Costa Rica que no resisto la tentación de citar: " Una niña tengo/chiquita y bonita/que no tiene sueño/ y a mí me lo quita./ Yo quiero dormirla,/dormirla quisiera. /Ella abre los ojos/y juega que juega."

Después, en la infancia llegan los juegos; aunque ahora la infancia sea menos de juegos colectivos y más de solitarios divertimentos frente al televisor o la computadora. Sin embargo las rondas resisten, llevan siglos de existencia saltando de país en país, modificándose constantemente para darle alegría a nuestra infancia. ¿Quién no recuerda "La farolera" o el "Antón perulero"?

Juegos donde los varones a regañadientes participábamos no porque no nos gustaran, sino porque eran "juegos de niñas". En esos divertimentos poca atención les brindábamos al contenido de las letras, interesaban más las acciones y alguna niña que nos aceleraba el pulso. Si eso sucedía nada mejor que jugar a "Estaba la paloma blanca/sentada en un verde limón;/con el pico cortaba la rama,/de la rama cortaba una flor"...y después seguía la parte más interesante.

Seguro que muchos lectores y lectoras recordarán también "Aserrín, aserrán/los maderos de San Juan"; creía de chico que se refería a la provincia cuyana y daba por descontado que en San Juan había mucha madera.

Los romances fueron los primeros poemas netamente populares que circularon por toda España, de allí pasaron a América donde siguieron modificándose al gusto de la gente. Algunos todavía hablan de un pasado guerrero, pero alterado de acuerdo con el país y la época. Estos romances los cantaban las chicas mientras jugaban con las manos, los varones aquí mirábamos de lejos. Imagino que alguien rememorará "Estaba Catalinita/sentada bajo un laurel,/ con los pies en la frescura/viendo las aguas correr./En eso pasó un soldado..."

El hilo de la memoria nos lleva hacia nuestra infancia, hacia las canciones que nos cantaban y que luego cantamos, hacia los juegos cuyos ritmos estaban marcados por las palabras. Ritmos, música, palabras, flechas hacia el blanco de la poesía, flechas que vienen volando desde los albores del mundo.

HOTELES y ESCRITORES

      Los hoteles son lugares efímeros en nuestra experiencia. Están hechos para la circulación, para el paso rápido, son una especie de...